Cada día hay que estar pendientes de las tendencias del mundo de la decoración de interiores porque no paran de nacer nuevas corrientes, en esta ocasión os dejamos 3 estilos para darle un aire fresco a vuestra casa este verano.
ESTILO JAPANDI
Este estilo fusiona la simplicidad y la funcionalidad del estilo nórdico y la calidez y la armonía de los espacios Zen del estilo oriental.
La unión de estos dos estilos resalta lo mejor de cada uno. Porque aporta ligereza y serenidad.
Más que un estilo decorativo es una filosofía de vida basada en la armonía y la tranquilidad.
Espacios simples y funcionales
Este estilo se aleja de la decoración superflua y los adornos sin un propósito. Su interiorismo está basado en espacios abiertos, simples, de libre circulación y funcionales .
Ningún objeto está presente de forma casual, todo atiende a una necesidad práctica o estética.
Los materiales.
Los materiales de esta decoración son materiales nobles. Se basan en el amor por la imperfección innata a los materiales naturales y artesanales.
Algunos de los materiales más usados son la madera natural, fibras vegetales, bambú, textiles de algodón, cerámica, loza y papel.
Esta decoración apuesta por la calidad de los acabados y la materia prima empleada, tanto en mobiliario como en accesorios.
Los colores.
Este estilo es la unión ideal entre la gama de colores fríos y brillantes del estilo nórdico, y el cálido y natural de los interiores orientales.
Puedes introducir algunos toques color que rompan la armonía como el marrón, beige, rosa, el azul claro, gris, tono menta, el verde esmeralda, el negro y los tonos marinos.
Muebles y decoración
La decoración Japandi se basa principalmente en el uso de plantas. Esto no significa que llenes toda la casa de plantas. Añade plantas altas y elegantes. Prima la calidad no la cantidad.
Los muebles se caracterizan por ser de líneas rectas y minimalistas y suelen ser bajos.
Una pieza clave en esta decoración es la cerámica artesanal y lámparas de papel u origami.
ESTILO SLOW
Esta tendencia nace de la necesidad de buscar un estilo de vida mucho más calmado, alejado del estrés del día a día. En definitiva, hacer de tu casa un oasis de paz y descanso.
Espacios armónicos y amplios.
Este movimiento apuesta por la teoría de que menos es más. Por eso, se libera el espacio de elementos decorativos. Más bien se usan solo aquellos elementos que sean necesarios.
Evita tener muchas estancias pequeñas. Opta por espacios amplios que no estén interrumpidos por tabiques o muebles altos. La armonía que proporcionan los espacios que se comunican entre sí incita a tener una mayor sensación de relajación.
Crea espacios que te inviten a desconectar (esto también incluye la desconexión tecnológica).
Los materiales.
Principalmente para conseguir una decoración Slow los materiales deben tener conexión con la naturaleza.
Este estilo apuesta por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente .Para ello puedes usar materiales como madera, piedra, ladrillo y pinturas ecológicas.
Para los textiles, evita los sintéticos. Usa materiales y telas orgánicas y naturales como: lino, algodón, yute o ratán.
Los colores.
Para una decoración Slow lo ideal es utilizar tonos neutros, tierra y blancos.
Puedes combinarlo con gris, beige y algún tono de verde o azul pero siempre en su versión más suave.
Muebles y decoración.
Puedes poner mobiliario que pueden estar tanto dentro como fuera.
Decora con objetos elaborados de manera artesanal o reciclados.
Rodéate de plantas naturales, además de ser decorativas , cuidar de ellas puede convertirse en un hobby muy agradable.
ESTILO MEDITERRÁNEO
Espacios sencillos y naturales.
Se caracteriza por su arquitectura sencilla y sobria.
La luz es uno de los elementos imprescindibles para que inunde todos los espacios de energía.
Este estilo evita todo tipo de barroquismos o excesos. Esto se traduce en ambientes apacibles para respirar tranquilidad.
Materiales.
Para los suelos, este tipo de estilo se caracteriza por usar pavimentos tipo azulejo hidráulico y madera..
El hierro forjado es un elemento que se utiliza con frecuencia para cerramientos. En ocasiones, están muy presentes el mimbre o el ratán para el mobiliario.
Los textiles que se usan principalmente en este estilo son de carácter natural como el lino y el algodón. Todos tejidos vaporosos.
Los colores.
Predominan los blancos puros para aportar luminosidad y frescura.
Toques de azul turquesa, verde agua o azul índigo para conseguir la combinación perfecta.
Verde oliva para obtener espacios acogedores y naturales.
Muebles y decoración.
El mobiliario de este estilo acostumbra a ser sencillo, con pocos adornos.
Un mobiliario que apetezca tocar que aporte serenidad, confort tanto visual como funcional.
La vegetación también es algo esencial en esta decoración : olivo, buganvilla, limonero, jazmín y plantas aromáticas como el romero, lavanda, tomillo, orégano… Las posibilidades son infinitas.
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